jueves, 9 de agosto de 2012
Tu mar
la pasión y el olvido
las tinieblas
la dulce oscuridad
de los amantes de antes
yo nunca volveré a quererte
con esa pasión sin fronteras
sólo el mar
el mar y nada más
no conoce sus límites
tu hermana en la playa
nos ofreció su tumbona
el viento traía granos
de arena
que azotaban el rostro
yo te amaba
como un adolescente
en la mañana de brumas
sin crítica ni análisis
te amaba como la primavera
ama a los cerezos
como un niño
como un hombre deslumbrado
viéndote bailar
brillabas
la pasión y el olvido
la caña y el cañaveral
qué nostalgia de unidad
de ver el universo en tus ojos
ciegos los dos
tu cuerpo
mi deseo desasido
te miré tan fijamente a los ojos
yo veía abejas
flores de malvasía
digitales casi almedros
tus ojos eran entonces
la vida
el tesoro que yo había buscado
desde siempre
en los libros de aventuras
en los libros de amor
en la dama de las camelias
werther
y en los puentes de madison
esa naturaleza intranquila
que mi alma dibujaba en tu cuerpo
tu cuerpo en efecto
era el dibujo de mi alma
robles
castaños
narcisos en invierno
narcisos penetrando en tu piel
una lluvia de hojas en otoño
mi amor
mi carrusell de invierno
perdido en la niebla de estar vivo
me pregunto ahora dónde los caminos
el futuro borroso
tú eras la razón inenarrable
yo era la pasión sin fronteras
tú eras las ciudades
yo era el vivac en la montaña
dibujado en un grabado
del siglo diecinueve
tú eras las respuestas
pero yo era las preguntas
que no pueden ser contestadas
con palabras
y ahora pienso
que nunca llegaste a comprender
todo el alcance
de esa pregunta intacta de mirate
sin descanso
ajeno el mundo
ajenos incluso tus defectos
mis ausencias
todo caído en el olvido
porque sabes
más allá de las palabras
sabes
ese universo irrepetible
de mis ojos en tus ojos
la vida
simplemente la vida
la autentica vida
lo único que ciertamente he buscado
la única pregunta
la pregunta
que no supe formular hasta verte los ojos
y que tú me respondiste
un momento
entreabriendo el velo de tu alma
ese himen tuyo
que la vida había reservado
para mí
por eso te amé con esa locura
reservada a unos pocos profetas
de los libros
porque había un lenguaje nuevo
en tu mirada
algo de cuya existencia
yo no había sabido hasta entonces
hasta el acto del amor
cuando mis ojos penetraron
en tus ojos
y fue la vez primera
el primer amor
la única locura que justifica el mundo.
luego viniste tú con tus razones
tu lógica de sabio
tus temores de futuro
tus desacuerdos
incompatiblidades
y distancias
con esa distancia tan fría
tan fría en el teléfono
que me robaba la vida
para siempre
anulando
la visión que yo tuve de tu alma
el sueño que yo tuve del mundo
en tu mirada
la pasión de mi cuerpo
buscándote por dentro
hasta encontrarte
hasta encontrar la verdadera tú
esa que tú misma no conoces
a la que niegas la luz de la mañana
y a la que yo amé
como se ama a la niebla
como se ama al fin de mundo
en primavera
como se ama sin razones
ni excusas
ni palabras
y por eso te elegí entre todas
entre todas las mujeres
te elegí
para dar forma a mi pregunta
para dar sentido a mi vida
a todas la vidas
para comprender el azul de cielo
el verde esmeralda del mar
las olas quebradas en la arena
el horizonte que vi aquél día
desde la atalaya de la providencia
corriendo por la arena
en la mañana limpia
pensando en ti
pensando que tú eras
que eres
como el mar
de muy adentro
donde vi tu alma
que tú eres como el mar
que me has negado
pero que yo poseo para siempre,
su único dueño soy,
el único dueño de tu mar enmudecido
que esconde en sus entrañas
caracolas
cristales de colores
azucenas
piedritas traídas de las playas
donde juegan los niños
mensajes en botellas
y augurios
hermosos e incontables augurios
de las almas de los novios
que se besaron en las playas
tu mar esconde
mucho más de lo que sabes
por eso yo te quise
no por las palabras que decías
no por la belleza de tu rostro
no por tu cuerpo apasionado
ni por ser esa mujer
a la que todos admiran
yo no te quise por eso
yo fui como el jardinero
del poema de tagore
que simplemente quiso
cuidar de tu jardín
te dije
déjame ser tu jardinero
el jardinero de tu mar verde
para hacer crecer tus amapolas de algas
tus sueños de anémonas sin viento
tus reflejos de lluvia en el mar
tu enigmático abismo
donde la luz es tenue
donde mirar tus ojos
haciéndote el amor despacio
despacio
despacio
despacio
es contemplar un lago subterráneo
como una foto que una vez me enseñaste
y saber que allí
tú y yo
una vez estuvimos a salvo.
No hay caminos ya.
Todos los borraste.
Yo hubiera dado el mundo
por tenerte
porque tu me tuvieras
porque fuéramos uno sin tenernos.
Te hubiera dado el mundo
un mundo sin fronteras
Te di un mundo sin fronteras
Pero no lo quisiste
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1 comentario:
Una preciosidad. Gracias.
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